viernes, junio 19, 2009

Dark clouds


Despertó con la certeza de haber muerto.
Pero, cuando uno piensa que nada puede ir peor,
está equivocado.

En una vida anterior, ahora ya lo había confirmado, fue un asesino serial.
Y mató a muchísima gente, sin duda; por qué cómo si no, se explicaría su Kharma.
Kharma sin Dharma, que así como van las cosas vendrá en su próxima existencia,
ya que en esta había sido demasiado bueno.
Y eso también es malo.
Demasiado.

lunes, junio 08, 2009

Teleamazonas (¿otro RCTV?)


Me falló con Escaflowne, con Samurai X (no hace falta mencionar lo mucho que me gustaba ese anime xD), con Slayers, con Lost... Es más creo que Teleamazonas nunca ha terminado de transmitir una de esas increíbles series (y varias otras).


Pero al margen de cómo defrauda al televidente de ese modo demasiado evidente, inconsulto, inaudito, en fin, más allá de todo eso y de cualquier otra inconformidad que pudiera tener, considero que la persecución a la que se ha visto sometida la mencionada estación de televisión es hórrida, insólita y un escalofriante recordatorio de hacia adónde desciende -o retrocede- el gobierno en un desmedido e irreflexivo afán de conducir al país hacia un comunismo inconsulto y anacrónico -mutuamente excluyente con las aspiraciones de la mayoría de los ecuatorianos- disfrazado con la moderna etiqueta de Socialismo del Siglo XXI.


Aquí es dónde las definiciones se pierden en el universo sombrío del inconsciente colectivo, dado que nadie sabe y nadie supo con exactitud cómo afectará y qué implicaciones tendrá aquello en nuestra cotidianeidad. Nadie, excepto quizá el sr. Dieterich, y algún que otro comunista trasnochado con ansias de poder, en detrimento del bien común.

¿Por qué debe seguirse con tanta precisión la receta venezolana si lo que consumimos usualmente son los bolones y no las arepas?

¿Por qué hemos de retroceder en el tiempo hacia un modelo económico, social y político que fracasó rotundamente en todas partes del mundo, salvo contadas excepciones en donde aún existe un gobierno autocrático y controlador, que desplaza al mercado, la libre empresa, y coarta la iniciativa privada y las libertades individuales, amparado en el respaldo de un pueblo sumiso y silenciado por el temor o por las dádivas?

La prosperidad no está, sino quizá va de fugaz visita, en las naciones comunistas.

Lo menos que podemos hacer es expresarnos en contra de este nuevo atentado contra la libertad de expresión, garantizada en la Novísima Constitución, atentado que va más allá de ser un ataque a la prensa libre e independiente y amenaza con restringir las libertades del ciudadano, a quien por otra parte le asiste plenamente el derecho de elegir qué, cuándo, cómo, dónde, por qué y para qué, ver la programación de televisión e inclusive ejercer la censura más cruel y efectiva, que es cambiar de canal.

Zapping, señores del CONARTEL y no persecución ni artimañas legales.
Autocrítica, mesura y humildad, y no intolerancia a la crítica, egocentrismo y prepotencia.

CONARTEL recapacita.

Eso no va, chamo. Pero explíquenle eso a quienes no quieren entender.
O a aquellos cuyo sueldo depende de que no lo entiendan...

martes, mayo 19, 2009

La princesa del castillo de naipes a la orilla del mar

Dulce princesa, de malvada sonrisa,
robé de tus labios una sensual caricia,
un “te quiero un poco”,
un “te extraño a veces…”
Un par de chupetes,
y éxtasis loco.

Te quise yo tanto, con lujuria y encanto…
Con pasión y ternura, con triste locura.
Con lágrimas suicidas y mucha premura.
Mas ver yo no supe, aunque me lo advirtieron,
que eras solo la princesa de un castillo de naipes en la orilla del mar…

Mas ver yo no pude, aunque me lo advertiste
que no eras más que huracán que asola y destruye.
Porque ver yo no quise, aunque mi mente me puteara
que eras una de aquellas que uno jamás presentara
ni a pa ni a ma, ni a jefes ni a primos,
ni a hermanos ladinos.
Que cruel el destino.

Porque hoy otras manos te tocan,
porque hoy otros brazos te abrigan;
porque hoy otros labios te besan.
¿Te llamarán acaso “Muñequita”
mientras te quitan el bra?;
y el archivo de mi recuerdo,
¿reducido a cenizas será?

Mas yo me pregunto si llegando a tu casa, aquel frágil castillo,
¿a veces no lloras?, recordando en silencio
a aquel tonto niño, aburrido y sombrío;
de besos esporádicos, intenso y retraído,
que un día te quiso y se olvidó del mundo,
porque más allá no había para él ni un segundo,
apartado de tu seno, y lejos del evanescente brillo
de tus ojos negros.

Pero luego me digo: “No hay tal Charlie boy…
Pues fuiste en su mano solamente un tinker toy.
Y se robó de tu pecho la alegría y el joy,
a cambio tan solo de un par de Chips Ahoy,
cuando aun repetía: ‘Don’t worry; enjoy’”

Porque ver yo no obtuve, de la realidad los contornos;
no la performance de una cruel drama queen,
si no la verdad sin adornos…
verdadera, al fin.


Princesa del castillo, de naipes fabricado,
¿Acaso no te enteras de quién en verdad te ha amado?
¿Acaso no percibes el mal que has causado?
¿Acaso no te arrepientes de la traición y el engaño?
¿Acaso no imaginas que el mar a tu lado,
con el embate siniestro de una ola maldita,
golpeará tu castillo, de fragilidad infinita,
y las cartas, tus mentiras,
una tras otra cartita,
se vendrán abajo
contigo allí solita?

Y entonces se sabrá,
y entonces se entenderá…
Y el misterio de tus actos revelado será.
Y ya nadie más confiará o creerá,
en tus falsas palabras, dulces aun cuando macabras.
Porque el castillo de naipes esparcido estará,
una parte en la orilla y la otra en la mar.

Por eso al final, cuando ya nada queda
la niebla es menos densa y la obscuridad más sincera.
Y hoy veo que eres tan solo
la que otros dijeran,
la princesa de un castillo de naipes
en medio de un mar de arena.


© 2009, Allen Hallow.
9 de mayo

martes, mayo 12, 2009

Risky

To risk or not to risk... Es decir, hay riesgos ineludibles en la vida y quizá acabo de tomar uno de ellos... el punto es: ¿debería?

miércoles, abril 23, 2008

ब्रोकें हार्ट



चार्ली लोवेस मर्सला

बुत शे'स सो फार आवे फॉर्म हिम,

सो चार्ली इस अ साद बॉय.

domingo, marzo 16, 2008

99

Cuando algo es inesperado, con frecuencia es decepcionante. Tal es así, que ciertos cambios en el trabajo, no han planteado precisamente las mejores perspectivas. No queda, sino esperar que vuelvan la mesura y la racionalidad en las decisiones.
Por otra parte, ultimadamente me sorprendió gratamente la nota final de Macroeconomía; y no podría ser para menos, pues fue la más alta del curso de maestría. Pequeños detalles que le añaden alegría a la vida, el reconocimiento que supone ese número es un aliciente nuevo para ir tras la perfección, si cabe (guardando las distancias). Vanitas vanitatum...


Ojalá haya ocasión de observar otra vez ese acontecimiento :p